El jueves 18 de septiembre de 2025, Esquel se vistió de tradición, música y emoción al conmemorar el Día Nacional de Chile. La comunidad chilena local, vecinos de Esquel y autoridades se juntaron para recordar el inicio del proceso de independencia del país vecino con un Vino de Honor y danzas típicas que llenaron de color la jornada.
Un acto lleno de significado
El evento fue presidido por la Cónsul Honoraria de Chile en Esquel, Rosa Sonia de Andraca Riquelme, quien destacó durante su discurso:
“Hoy celebramos lo que somos: un país diverso, resiliente y lleno de tradiciones…”
Recordó la fecha histórica de la primera Junta Nacional de Gobierno como punto de partida hacia la independencia de Chile, invitando a proyectar ese legado en la convivencia cultural de hoy.
Celebración, cultura y comunidad
Se ofreció un Vino de Honor, un momento de camaradería para compartir entre compatriotas y vecinos.
También hubo presentaciones de danzas típicas chilenas, que aportaron ritmo y tradición al encuentro.
Participaron miembros de la comunidad chilena residente en Esquel, vecinos locales y el intendente Matías Taccetta, entre otros invitados.
Raíces históricas y mirada hacia el futuro
En su mensaje, la Cónsul resaltó el valor de recordar las raíces históricas no solo como acto conmemorativo, sino como base para reforzar la identidad, la diversidad y el sentido de comunidad en cada rincón donde los chilenos están. Esquel, en plena Patagonia argentina, se convirtió en escenario de unión cultural, solidaridad y orgullo nacional.
El cierre fue emotivo: con un fuerte aplauso colectivo y el grito de “¡Viva Chile!”, los presentes reafirmaron los lazos culturales que trascienden fronteras.
Añadido relevante: la importancia de las celebraciones culturales para la integración
Este tipo de actos tienen un impacto que va más allá de lo festivo:
Fomenta el sentimiento de pertenencia en comunidades migrantes o descendientes de inmigrantes, ayudando a mantener vivas tradiciones.
Refuerza la diversidad cultural local, lo que aporta riqueza social, turística y simbólica.
Contribuye al diálogo intercultural, inspiración para proyectos educativos, artísticos o comunitarios que promuevan la integración.

