La clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial 2026 volvió a desatar la euforia en Esquel, donde cientos de vecinos salieron a las calles para celebrar el triunfo frente a Inglaterra.
Minutos después del pitazo final, familias, jóvenes y grupos de amigos comenzaron a concentrarse en el centro de la ciudad con camisetas, banderas argentinas y bombos para compartir la alegría por un nuevo paso de la Albiceleste hacia la Copa del Mundo.
Los tradicionales bocinazos acompañaron una caravana de vehículos que recorrió las principales calles de Esquel, mientras los hinchas cantaban, agitaban banderas y expresaban su ilusión de volver a ver a Argentina campeona del mundo.

