La Justicia de Esquel logró condenar a Lorenzo Roberto Andrade, implicado en un hecho de incendio y robo ocurrido en 2012, y tras permanecer más de 10 años prófugo.
El 27 de febrero de 2012, cerca de la medianoche, Andrade y sus cómplices ingresaron a un predio en la intersección de Ameghino e Yrigoyen. Allí estaba estacionado un colectivo Mercedes Benz, que fue rociado con combustible e incendiado. Los otros coimputados ya habían recibido condenas de tres años de prisión en suspenso.
El ahora condenado había accedido en su momento a una Suspensión de Juicio a Prueba, pero incumplió las condiciones y, al ser citado a juicio, decidió fugarse. Recién fue detenido recientemente, cuando los delitos estaban próximos a prescribir.

La defensa pidió su sobreseimiento alegando que los plazos estaban vencidos, sin embargo, la fiscalía se opuso. Finalmente, el juez rechazó el planteo y explicó que aceptar ese argumento sería “desconocer una resolución judicial firme y consentida”, lo que afectaría la seguridad jurídica.
Con esa discusión resuelta, se avanzó a un juicio abreviado propuesto por el fiscal Fidel González. La defensa aceptó y Andrade reconoció su responsabilidad. En la sentencia se tuvo en cuenta que no poseía antecedentes penales, el largo tiempo transcurrido y que una pena de prisión efectiva ya no cumpliría con los fines previstos.

