En un acto cargado de simbolismo, la fiscal Rafaella Riccono entregó este martes por la tarde la llave de la vivienda de Ana Calfín, conocida como “Anita”, a sus familiares en Esquel. La entrega se concretó tras la condena a prisión perpetua de Vargas Nehuén, declarado culpable del femicidio de la mujer por un jurado popular. La sentencia judicial había ordenado que las llaves de la casa, ubicada en el barrio Lennart Englund, fueran devueltas a la Oficina Judicial para su posterior restitución a la familia de la víctima.
El trágico hecho ocurrió el 6 de agosto de 2023, cuando Ana, de 37 años, sufrió quemaduras graves que le provocaron la muerte el 18 del mismo mes, tras permanecer internada en terapia intensiva en el Hospital Zonal de Esquel. Según el relato de Daniela Santillán, hermana de la víctima, ese día Ana había estado en su casa, cerca de la vivienda que construía. Alertados por gritos, los familiares encontraron a Ana con quemaduras desde la cabeza hasta la cintura, mientras Vargas, su expareja, intentaba apagar el fuego con agua. La familia sostiene que el agresor le arrojó combustible y le prendió fuego intencionalmente, desestimando la versión de un accidente que él planteó desde el inicio.
Ana, quien cumplió 38 años durante su internación, llegó en estado crítico al hospital debido a la profundidad de las heridas, que comprometieron sus órganos vitales. La familia siempre defendió que existían pruebas contundentes para demostrar la intencionalidad del ataque, lo que finalmente fue respaldado por el jurado que condenó a Vargas.

La entrega de la llave representa un paso más en el proceso de reparación para los seres queridos de “Anita”, quienes han luchado por justicia desde el inicio de la causa. La fiscalía destacó que este acto cumple con lo dispuesto por la sentencia, reafirmando el compromiso del sistema judicial con las víctimas de violencia de género.

