La Policía del Chubut brindó precisiones sobre el operativo realizado durante la madrugada del fin de semana a la salida del local bailable Discover, en Esquel, donde un joven de 22 años fue demorado tras resistirse a un control de seguridad y agredir a un efectivo policial. La intervención, que quedó registrada en videos difundidos en redes sociales, generó repercusión por la presencia de numerosos efectivos y el uso de gas pimienta.
La segunda jefa de la Unidad Regional Esquel, Carolina Pauli, explicó que el procedimiento se produjo “ya casi finalizando lo que era el cierre de todos los encuentros de jóvenes”, en el marco de los controles preventivos que habitualmente se realizan a la salida de los boliches para evitar conflictos posteriores.
“Siempre se realiza un control de seguridad en la salida de boliches porque muchas veces pasa que adentro todos somos amigos, pero afuera se recuerdan diferencias y comienzan las peleas. Por eso buscamos dispersar a los jóvenes y que cada uno regrese tranquilo a su domicilio”, señaló la funcionaria.
Según detalló Pauli, el personal policial invitó en reiteradas oportunidades a los presentes a retirarse del lugar. Sin embargo, uno de los jóvenes hizo caso omiso a las indicaciones, comenzó a vociferar contra los efectivos e incluso invitó a pelear a uno de ellos. Ante esta situación, otro uniformado intervino y procedió a la aprehensión.
La subjefa de la Unidad Regional indicó que el joven presentaba signos evidentes de consumo de alcohol y ofreció resistencia al accionar policial. Tras ser reducido, fue trasladado a la dependencia policial, donde se dio intervención a su madre y a la Fiscalía, en el marco de una infracción al Código de Convivencia Ciudadana. Toda la actuación fue labrada por personal de la Comisaría Primera.
En relación con la cantidad de efectivos que se observan en los videos viralizados, Pauli aclaró que “la cantidad de personal depende de la resistencia que oponga la persona” y remarcó que el contexto era complejo, con una gran cantidad de jóvenes congregados en el lugar.
“No es solo la persona que está siendo demorada. Hay muchos jóvenes que se acercan, que quieren intervenir, que piden que lo suelten, y el personal que está alrededor cumple una función de resguardo y contención para evitar que el conflicto escale”, explicó.
La funcionaria también advirtió que los registros que circulan en redes sociales suelen mostrar “una toma parcial de la situación” y no reflejan el escenario completo. “Yo estuve trabajando esa madrugada y había un sinnúmero de jóvenes congregados en el lugar”, sostuvo.
Respecto al uso de gas pimienta, Pauli confirmó que fue aplicado de manera disuasiva para dispersar a las personas que se acercaban al procedimiento. “La intención es que retrocedan, que se vayan, que no se sumen más personas al conflicto. Es la forma más efectiva de disuadir y evitar que la situación se descontrole”, indicó.
Finalmente, la segunda jefa de la Unidad Regional Esquel subrayó que se trató de un procedimiento complejo, similar a los que se repiten los fines de semana, y remarcó que el objetivo principal de estas intervenciones es prevenir hechos de violencia y garantizar la seguridad tanto de los jóvenes como del personal policial.

