A seis años de uno de los episodios más impactantes de la aviación en la Patagonia, la causa por el vuelo sanitario que terminó en tragedia en Esquel suma un nuevo capítulo judicial. Mariano Nahuel La Torre, el piloto del jet que se estrelló en 2020, ofreció una reparación económica de 15 millones de pesos para evitar el juicio oral, pero la propuesta fue rechazada tanto por la Justicia como por el Ministerio Público Fiscal.
El hecho ocurrió la noche del 5 de mayo de 2020, en plena pandemia, cuando la aeronave realizaba un vuelo sanitario con destino a Esquel para trasladar a una niña de 3 años a la Ciudad de Buenos Aires. Durante la maniobra de aproximación final por instrumentos al aeropuerto Brigadier General Antonio Parodi, el avión se estrelló antes de llegar a la pista.
En el impacto murieron el copiloto Ángel Gabriel Gamboa, el médico Federico Bassi y el enfermero Patricio Walmsley. La Torre fue el único sobreviviente, pero quedó imputado por la presunta imprudencia que habría causado el accidente, bajo la figura de causación culposa de desastre aéreo agravado por la muerte de tres personas.
La investigación determinó que el vuelo había partido desde San Fernando y, tras más de dos horas y media, intentó aterrizar en condiciones de visibilidad muy reducida. Según reconstruyó la Justicia, el avión tocó el suelo en dos ocasiones, recorrió unos 400 metros sobre terreno irregular y terminó impactando contra un montículo, lo que provocó su destrucción e incendio.
En ese contexto, la defensa del piloto propuso en una audiencia preliminar una reparación económica millonaria o, en su defecto, una suspensión del juicio a prueba. Sin embargo, el Ministerio Público Fiscal se opuso de manera contundente al considerar la gravedad del hecho y la cantidad de víctimas fatales, sosteniendo que lo ocurrido debe esclarecerse en un juicio oral y público.
El juez federal de Comodoro Rivadavia, Enrique Baronetto, coincidió con esa postura y rechazó la propuesta al entender que una salida alternativa “desatiende la entidad del hecho y su grave desenlace”. En la misma línea, remarcó que la complejidad técnica del caso exige un debate judicial para determinar responsabilidades.
La defensa insistió ante la Cámara Federal de Casación Penal, pero la Sala II, integrada por los jueces Guillermo Yacobucci, Ángela Ledesma y Alejandro Slokar, declaró inadmisible el planteo, dejando firme la decisión de avanzar hacia el juicio.
Uno de los puntos clave de la causa es la evaluación de la maniobra de aterrizaje. Según la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia, el piloto debió haber abortado antes la aproximación y dirigirse a un aeropuerto alternativo, teniendo en cuenta que la visibilidad en Esquel estaba por debajo de los mínimos requeridos.
La investigación sostiene que, al momento de alcanzar la llamada “altitud de decisión”, La Torre sabía que no contaba con las condiciones necesarias para aterrizar, pero aun así decidió continuar con la maniobra. Cuando finalmente intentó abortarla, el avión ya estaba demasiado cerca del suelo y no logró recuperar altura a tiempo.
Con el rechazo a la reparación económica, el caso se encamina a una instancia clave: el juicio oral y público, donde se buscará establecer con mayor precisión las responsabilidades penales en un accidente que dejó tres víctimas fatales y conmocionó a toda la región.
Fuente: Diario Jornada

