Hay historias que no se borran con el tiempo, sino que se vuelven más profundas. Para Julio Capandegui, veterano de la Gesta de Malvinas, el recuerdo de lo vivido hace 44 años sigue siendo algo «fuertísimo» y profundamente ligado a sus sentimientos. Hoy, desde la paz de la cordillera, agradece la oportunidad de poder ponerle palabras a lo que él y sus compañeros hicieron en las islas.
Del Escuadrón de Esquel al frente de batalla
Julio se encontraba trabajando en Esquel cuando llegó la orden que cambiaría su vida para siempre. Junto a un grupo de 65 hombres de Gendarmería Nacional provenientes de todo el país —aunque la mayoría eran de Esquel y José de San Martín—, embarcó desde Comodoro Rivadavia con destino al archipiélago.
La realidad del conflicto lo golpeó de frente en su primera misión. Durante un traslado desde Puerto Argentino hacia Monte Kent, el helicóptero en el que se desplazaban fue alcanzado por un misil aire-tierra. A pesar de que la aeronave volaba a apenas tres metros de altura, el impacto en el rotor de cola fue fatal.
En aquel ataque, seis hombres perdieron la vida, entre ellos dos integrantes del escuadrón de Esquel: el Subalférez Guillermo Nasif y el Cabo Carlos Misael Pereyra. Además, resultó herido el Sargento Justo Rufino Guerrero. «El dolor que sentimos por nuestros compañeros y amigos es algo único», confiesa Julio al recordar aquel sacrificio.
Un puente con las nuevas generaciones
Lejos del rencor, el mensaje de Capandegui para los pibes de hoy es de construcción y esperanza. El veterano destaca con emoción cómo los estudiantes lo reciben en las escuelas durante las charlas que brinda habitualmente.
«A las nuevas generaciones les diría que lean un poco de Malvinas y que nos acompañen. Los pibes están muy interesados», comenta Julio.
Para él, la mejor forma de honrar a los que quedaron en las islas es a través del conocimiento y el esfuerzo. Su pedido final es claro y directo al corazón de los jóvenes: «Que sigan estudiando para el bien de ellos y para el futuro nuestro de Argentina».
A 44 años de la guerra, la memoria de Malvinas no solo se construye con el pasado, sino con el compromiso de quienes hoy se forman en las aulas para sacar al país adelante.

