Un fuerte ruido en el entretecho de la Escuela Secundaria N°7722 de Esquel el lunes por la tarde, encendió las alarmas sobre el deterioro edilicio de los establecimientos educativos en Chubut. El episodio obligó a evacuar el edificio y suspender las clases, mientras Obras Públicas y técnicos evalúan los daños.
El hecho ocurrió cerca de las 15:30 del lunes, cuando docentes y estudiantes trabajaban en la biblioteca y un estruendo los hizo salir corriendo. “Se escuchó un ruido muy fuerte, como si algo hubiera caído en el entretecho. No se rompió nada, pero el estrépito generó alarma y algunos chicos salieron corriendo”, contó la directora, Corina Milán, quien confirmó que el espacio fue clausurado de inmediato y que se dio aviso a las autoridades educativas.
La evacuación se realizó sin heridos y, según la directora, “funcionó casi como un simulacro”. Pero detrás del alivio, la preocupación crece: “La biblioteca, igual que gran parte de la escuela, presenta grietas importantes. Quienes habitamos el edificio ya estamos acostumbrados a verlas crecer o aparecer nuevas”, reconoció Milán.
Un edificio “nuevo” con viejos problemas
El edificio de la Escuela 7722 fue inaugurado en 2014, pero desde el primer año arrastra fallas estructurales: grietas en las paredes, puertas que no cierran, vidrios rotos y mampostería que se desprende. A eso se suman los problemas de suelo del barrio Buenos Aires, donde está ubicada, una zona que ya generó complicaciones en otras construcciones.
Según los primeros informes, el estruendo habría sido causado por la caída de la tapa de un ladrillo hueco desde una zona alta del entretecho. Aun así, el susto reactivó viejas quejas de la comunidad educativa, que denuncia la falta de mantenimiento y la lentitud de las respuestas oficiales.
Esperan informes técnicos
Este martes, personal de Obras Públicas y de la Delegación Administrativa se hizo presente en la escuela y confirmó que ya se abrió un expediente. “Mañana llegará un ingeniero para hacer una evaluación estructural completa”, dijo Milán, aunque la directora remarcó que la prioridad es tener “respuestas claras sobre la habitabilidad del edificio”.
Por ahora, las clases seguirán suspendidas hasta que los especialistas determinen si es seguro volver. Mientras tanto, el eco del estruendo de la biblioteca sigue resonando como un recordatorio incómodo: en Chubut, incluso las escuelas “nuevas” parecen venirse abajo.
Fuente: EQSNotas

