La Municipalidad de la ciudad cordillerana endurece los controles viales y advierte que ya no habrá avisos preventivos. El uso de tecnología satelital en el parabrisas es el nuevo blanco de las sanciones.
Conducir por las calles de Esquel ahora exige una atención absoluta y un parabrisas despejado. La Secretaría de Gobierno municipal confirmó el inicio de una etapa de controles estrictamente sancionatorios, dejando atrás las campañas de concientización para pasar directamente a las actas de infracción. Bajo este nuevo esquema, las multas por distracciones tecnológicas pueden escalar hasta la suma de $400.000.
El foco de los inspectores está puesto en dos comportamientos específicos que ponen en riesgo la seguridad vial: el histórico mal hábito del uso del teléfono celular y una tendencia emergente impulsada por la conectividad rural: la instalación de antenas Starlink en el frente de los vehículos.
El «Punto Ciego» de la tecnología
La aparición de dispositivos de internet satelital en camionetas y autos particulares ha encendido las alarmas de las autoridades. Aunque la Ley Nacional de Tránsito no nombra específicamente a la empresa de Elon Musk, el secretario de Gobierno, Diego Austin, fue tajante: cualquier elemento que obstruya la visión del conductor está fuera de la ley.
“Claramente, una antena de esas características en el parabrisas genera una obstrucción; por ende, está penalizado”, explicó Austin, amparándose en el artículo 48 de la normativa nacional.
Operativos cerrojo
Para garantizar la efectividad de las sanciones, el municipio desplegará parejas de inspectores en puntos estratégicos y aleatorios de la ciudad. La modalidad es simple pero implacable: un agente detecta la falta de forma visual y un segundo efectivo detiene la marcha del vehículo para labrar la multa en el acto.
Los valores de las infracciones se han actualizado y no son para nada ligeros:
Multas mínimas: Desde los $140.000.
Multas máximas: Hasta los $400.000, dependiendo de la gravedad y la reincidencia.
Con esta medida, Esquel busca reducir drásticamente los índices de siniestralidad provocados por el «voseo» y la falta de visibilidad, recordando a los conductores que la conectividad total no debe ser una excusa para comprometer la vida en la vía pública.
Fuente: EQS Notas

