Después de semanas de rumores, desmentidas y más intriga que una novela de Netflix, Guillermo Francos confirmó su renuncia a la Jefatura de Gabinete. La decisión se selló tras una charla cara a cara con Javier Milei en Olivos y se oficializó por redes sociales, como manda el manual libertario.
“Renuncio para que el Presidente pueda encarar sin condicionamientos la nueva etapa de gobierno”, escribió Francos, en una carta con tono más zen que político.
El reemplazo llega rápido: Manuel Adorni, el vocero estrella del Gobierno (y ya casi influencer oficialista), se calza el traje de jefe de Gabinete. Sí, el mismo que todos los días da el parte libertario con sonrisa y sarcasmo.
Francos venía de tener un rol clave en la rosca con los gobernadores, pero decidió bajarse justo cuando la segunda temporada del gobierno de Milei promete más movimiento que la primera. Desde la Oficina del Presidente lo despidieron con honores y destacaron su aporte en las grandes “reformas estructurales” del modelo libertario.
Por ahora, Francos no adelantó su próximo destino. Algunos dicen que podría ser embajador; otros, que simplemente quiso bajarse del bondi antes de que empiece a arder otra vez.

