La confirmación del fallecimiento de una joven de 15 años ha elevado la preocupación de las autoridades sanitarias de Chubut, quienes centran su investigación en la hipótesis de transmisión interhumana del hantavirus. La menor se convirtió en la tercera víctima fatal de un mismo núcleo familiar en Cerro Centinela, lo que sugiere que el virus pudo haberse propagado directamente entre los integrantes del hogar.
La clave de la sospecha Si bien el inicio del brote (caso cero) se atribuye a un contacto ambiental con roedores, la rapidez y la sucesión de los contagios dentro de la misma familia han llevado a los expertos a considerar el contacto entre personas como la causa principal de los casos posteriores.
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Hipótesis central: Las autoridades asumen el brote como un contagio intrafamiliar debido a la secuencia de los hechos.
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Evidencia científica: Aunque existen antecedentes de este tipo de transmisión en la zona, la confirmación genética definitiva demorará al menos un mes de estudios especializados.
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Evolución clínica: La joven, que era contacto estrecho de sus padres (primeros fallecidos), pasó a terapia intensiva solo 48 horas después de manifestar síntomas, sufriendo un síndrome cardiopulmonar que resultó irreversible.
Contención y monitoreo Ante el riesgo de que el clúster continúe expandiéndose, el protocolo sanitario se ha vuelto extremadamente riguroso. Actualmente, cuatro integrantes del grupo familiar se encuentran en aislamiento preventivo. Aunque por el momento no presentan síntomas, deberán permanecer bajo vigilancia entre 30 y 45 días, cubriendo así el periodo máximo de incubación.
Equipos sanitarios de la Subsecretaría de Salud mantienen una presencia permanente en Cerro Centinela para realizar el seguimiento de los afectados y brindar apoyo a una comunidad que permanece en vilo ante la evolución de la situación epidemiológica.
Fuente: EQS Notas

