Una intervención atípica capturó la atención de los vecinos de Lago Puelo. Los Bomberos Voluntarios del cuartel local respondieron a un llamado de emergencia por un gato que había quedado atrapado en un árbol. A pesar de la sencillez del rescate, el suceso puso de relieve una problemática mayor que afecta a toda la provincia de Chubut.
Desde la cuenta oficial del cuartel, se confirmó la exitosa operación. «Agradecemos a quienes avisaron y colaboraron durante el rescate», publicaron, adjuntando una foto del operativo.
Sin embargo, el rescate fue más que un acto de nobleza: sirvió como recordatorio del estado de desfinanciamiento que atraviesa gran parte de la Federación de Bomberos de Chubut. Hace meses, la propia Federación había advertido que pocos cuarteles estaban en condiciones de realizar este tipo de intervenciones no esenciales debido a la falta de recursos y el mal estado de los equipos. El cuartel de Lago Puelo es, por ahora, una de las excepciones.
⚠️ El mensaje a la comunidad: ¿Cuándo llamar?
Aprovechando la movilización, los rescatistas emitieron una importante «Información para la comunidad» para optimizar el uso de los recursos:
Paciencia: Cuando un gato queda trepado en un árbol, la recomendación general es esperar. «Normalmente puede bajar por sí solo en un plazo de dos a tres días«, explicaron.
Alerta: Si el animal continúa atrapado después de ese lapso, «podría estar en riesgo y es importante solicitar ayuda».
El objetivo es claro: actuar con oportunidad y priorizar el buen uso de los recursos de emergencia, asegurando que el valioso tiempo de los bomberos se dedique a incidentes donde el peligro sea inminente.
La exitosa intervención de ayer no solo salvó a un felino, sino que puso el foco en la necesidad urgente de soluciones estructurales para los Bomberos Voluntarios, cuyo servicio es vital, desde grandes incendios hasta pequeños rescates.

