La exposición al humo generado por los incendios representa un riesgo sanitario significativo, especialmente en contextos donde la presencia de partículas en el aire se mantiene durante varios días. Así lo advierte María Laura Cristaldo, médica especialista en inmunología y terapia intensiva, quien remarca que se trata de un fenómeno que puede afectar de manera directa las vías respiratorias y el sistema cardiovascular.
Según explicó la profesional, el humo que se respira durante estos episodios contiene sustancias altamente tóxicas, como monóxido de carbono y cianuro de hidrógeno, compuestos que reducen la capacidad del organismo para oxigenarse correctamente y pueden generar síntomas de distinta gravedad.
Por qué el humo de los incendios es tan peligroso
Uno de los aspectos más preocupantes tiene que ver con las partículas microscópicas en suspensión. Cristaldo señaló que se trata de partículas extremadamente pequeñas que logran ingresar profundamente en los pulmones, lo que explica por qué los barbijos comunes, como los utilizados durante la pandemia, no brindan protección efectiva en estos casos.
“Es un error pensar que el barbijo quirúrgico alcanza. Están diseñados para partículas más grandes, no para este tipo de contaminación ambiental”, explicó la especialista. Por ese motivo, la principal recomendación es permanecer en espacios cerrados, con puertas y ventanas cerradas, y evitar la exposición directa al humo.
Quiénes son los más vulnerables
El impacto del humo no es igual para toda la población. Los grupos de riesgo incluyen a:
Personas mayores
Niños y niñas
Pacientes con enfermedades respiratorias crónicas
Personas con afecciones cardíacas
Personas inmunocomprometidas
En estos casos, incluso exposiciones breves pueden agravar cuadros preexistentes o generar descompensaciones.
Síntomas de alarma que requieren consulta médica
Cristaldo aclaró que la irritación en ojos o garganta puede ser frecuente, incluso en personas sanas. Sin embargo, advirtió que hay síntomas que no deben minimizarse y requieren consulta médica inmediata, especialmente en pacientes con antecedentes:
Falta de aire
Palpitaciones
Dolor en el pecho
Mareos persistentes
Estos signos pueden indicar un compromiso respiratorio o cardiovascular asociado a la inhalación de humo.
Recomendaciones clave para reducir riesgos
Además del resguardo domiciliario, la especialista aconsejó:
Evitar actividad física al aire libre, ya que aumenta la inhalación de aire contaminado
Mantener una hidratación adecuada
Reducir al mínimo las salidas innecesarias
Priorizar el cuidado de niños y adultos mayores
También hizo hincapié en la responsabilidad social, señalando la importancia de no sobrecargar el sistema de salud, para que los servicios de emergencia puedan responder a los casos realmente graves vinculados a la exposición al humo o a enfermedades previas.
Fuente: Red 43

