La Fiscalía de Esquel imputó a Emiliano Figueroa y Alejandro Altamirano por más de 60 maniobras fraudulentas realizadas durante 2023 y 2024 en la Escuela N.º 779 de Corcovado, donde se habrían utilizado cheques y facturas apócrifas para desviar partidas destinadas a la compra de alimentos.
De acuerdo a la acusación presentada por la Fiscal General Jefe, María Bottini, y el funcionario Julián Forti, ante el juez Jorge Criado, se detectaron elementos suficientes para iniciar una investigación por presunto peculado y uso de documentación falsa.
Cómo operaba el fraude
Según la investigación, entre mayo de 2023 y 2024 Figueroa, quien era director del establecimiento, habría gestionado y cobrado al menos 15 cheques respaldados con facturas falsas emitidas por Altamirano, inscripto como proveedor de servicios.
Las compras consignadas en la documentación nunca se realizaron. Incluso figuraban alimentos que jamás ingresaron a la escuela o que no forman parte del refrigerio escolar, como pollo y tapas de empanadas.
El mecanismo se habría repetido en cada caso:
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Se confeccionaban facturas apócrifas a nombre de Altamirano.
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Figueroa cobraba los cheques en el Banco del Chubut.
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En la contabilidad escolar quedaban asentadas compras inexistentes.
La Fiscalía entendió que las maniobras constituyeron un desvío de fondos públicos destinados a la alimentación escolar, violando la reglamentación del Ministerio de Educación.
Las imputaciones
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A Emiliano Figueroa se le atribuyeron 31 hechos de peculado y uso de documento público falso, en carácter de autor.
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A Alejandro Altamirano, 29 hechos, en carácter de partícipe primario.
Todo ello encuadrado en el Código Penal bajo los artículos 45, 54, 55, 261 y 296.
Qué ordenó la Justicia
El juez Jorge Criado habilitó la apertura formal de la investigación por un plazo de seis meses, permitiendo avanzar con pericias, relevamientos contables y otras medidas de prueba para determinar el alcance total del fraude.

