El incendio que avanza sobre el brazo sur del lago Menéndez, dentro del Parque Nacional Los Alerces, continúa activo y bajo condiciones extremadamente adversas. Ya se estiman 200 hectáreas afectadas, principalmente en bosques nativos de coihue, caña colihue y zonas altas de lenga.
El fuerte viento, la baja visibilidad y la geografía escarpada del área siguen dificultando tanto el ingreso de brigadistas como el uso de medios aéreos, dos herramientas clave para frenar la propagación del fuego en zonas de montaña.
Un incendio en un área de difícil acceso
El jefe de Incendios, Comunicaciones y Emergencias del parque, Mario Cárdenas, explicó que el acceso al sector afectado requiere navegar todo el lago Menéndez, lo que vuelve riesgoso el traslado de brigadistas en jornadas con ráfagas intensas. Por eso, la alerta amarilla continúa vigente mientras se evalúan posibles “ventanas” de calma que permitan avanzar con más personal.
A esta limitación se suma la imposibilidad de operar con helicópteros.
“Ayer ni hoy pudimos trabajar con medios aéreos. El viento lo impide y ahora también tenemos nubes muy bajas y poca visibilidad”, detalló Cárdenas.
Cómo avanza el fuego
Según el último parte emitido, el incendio avanza con un frente irregular, ya que en ciertos puntos alcanzó la parte alta del cordón y en otros no. El viento del oeste —típico de la región cordillerana y conocido por acelerar los incendios de vegetación fina— golpea de lleno en esa ladera, favoreciendo la expansión en sectores expuestos.
Pese a esto, las precipitaciones registradas en la madrugada aportaron un alivio momentáneo. “Ha llovido algo y en el área del incendio cae más precipitación. Eso nos da un poco de tranquilidad respecto a la propagación durante el día”, indicó.
Trabajo en tierra y navegación obligada
El uso de agua directa no fue posible debido a la pendiente pronunciada y a la ausencia de arroyos cercanos en la zona alta. Sí se evalúa la posibilidad de subir agua desde el lago para realizar ataques indirectos en las próximas horas, siempre que el clima dé un respiro.
El ingreso de los brigadistas requiere un recorrido combinado:
Acceso en vehículo hasta Arrayanes,
Caminata hasta Puerto Chucao,
Navegación hasta la zona afectada.
Una vez allí, el trabajo es 100% manual, con motosierras, machetes y palas para abrir líneas de defensa donde la topografía lo permite.
Recursos limitados y otros focos activos en la región
Por ahora, el combate se sostiene únicamente con el equipo propio del Parque Nacional Los Alerces, que realiza rotaciones internas. La disponibilidad de refuerzos está condicionada por la presencia de otros incendios activos, como el de Río Turbio y los focos por rayos en el Parque Nacional Lanín, que también demandan recursos nacionales de manejo del fuego.

