La Escuela Ex Normal —hoy Escuela N.º 767, una de las instituciones educativas más emblemáticas de la ciudad— vive un fin de semana cargado de emoción y memoria colectiva. Este sábado, la Promoción 1975 celebrará su 50.º aniversario con un acto especial que incluirá el descubrimiento de una placa conmemorativa en homenaje a medio siglo de historia compartida desde la inauguración del edificio actual.
Durante la mañana, un grupo de exalumnos regresó a las aulas que los formaron y dialogó con FM Del Lago para evocar anécdotas, maestros inolvidables y los vínculos que aún los unen.
Pioneros del edificio y de una etapa educativa
La docente jubilada Marisa Pasquini recordó con orgullo el carácter histórico de su promoción: “Somos la primera promoción de este edificio. Fue en 1974 y nos recibimos el 28 de noviembre de 1975, hace 50 años”. Su relato coincide con los registros de la institución, que señalan aquellos años como un momento de fuerte crecimiento educativo en la región andina.
Otro de los egresados, Jorge Vernengo, destacó la emoción del reencuentro: “Terminé con todos mis amigos de toda la vida inaugurando este edificio. Somos la primera promoción desde que se inauguró y nos juntamos a compartir este medio siglo”.
En aquel entonces, la escuela reunía alrededor de 60 estudiantes distribuidos en varias orientaciones: bachiller común, bachiller en letras, comercial y docente. La mayoría eran mujeres, algo característico de las secundarias de mediados de los 70, especialmente en instituciones con orientación pedagógica.
La Ex Normal —cuya tradición formadora se remonta a principios del siglo XX en la Argentina— tuvo un rol clave en la profesionalización docente en la Patagonia. La inauguración del edificio actual, a mediados de los 70, marcó un hito para Esquel: nuevas aulas, mayor capacidad y una identidad institucional que se consolidaría con el paso de las décadas.
Amistad, disciplina y una identidad que perdura
Víctor Hugo Serra, también integrante de la promoción, repasó el recorrido educativo que los marcó: “Nuestra historia comienza con la secundaria en la Escuela 112, después pasamos al instituto, y acá terminamos. La escuela es parte de nuestras vidas”.
Serra destacó que el paso del tiempo no erosionó los vínculos: “Quedan amistades y siempre con el cariño de haber convivido. Tenemos un grupo de WhatsApp y estamos en comunicación permanente, nos alentamos y estamos pendientes de lo que nos pasa”.
Pasquini agregó otra postal de época: la exigencia en la presencia personal bajo la dirección de Omar Carranza. “Nos exigía muy buena presencia: las chicas bien vestidas, con el cabello recogido, y los varones con traje y corbata. Quien no pasaba la prueba volvía a casa”, recordó entre risas.
Ese rigor disciplinario formaba parte de una cultura educativa que buscaba transmitir orden, respeto y compromiso, valores que, según los exalumnos, siguen presentes en los encuentros actuales.
Un acto cargado de memoria y reconocimiento
El descubrimiento de la placa reunirá no solo a los egresados, sino también a varios docentes de la época, quienes volverán al edificio para compartir la emoción de este aniversario. Por la noche, la celebración continuará con una cena de reencuentro que promete revivir historias, anécdotas y los afectos que perduran desde hace medio siglo.
La comunidad educativa de la Escuela N.º 767 acompaña el evento como un reconocimiento al legado de una promoción que inauguró un ciclo, dejó huellas en la institución y sigue alimentando el sentido de pertenencia que caracteriza a la Ex Normal.

