El SENASA declaró la alerta sanitaria en siete departamentos de Chubut para contener la propagación de la parasitosis, que representa un alto riesgo para la producción regional y las zonas libres, como Santa Cruz.
La sarna ovina, una de las parasitosis de mayor impacto en la ganadería de la Patagonia y causada por el ácaro Psoroptes ovis, presenta un incremento preocupante de focos en Chubut, lo que llevó al SENASA a declarar la alerta sanitaria en los departamentos de Gastre, Telsen, Cushamen, Languineo, Paso de Indios, Mártires y Gaiman.
Esta enfermedad no solo impacta la salud animal, sino que pone en riesgo la continuidad de las actividades productivas y comerciales, y amenaza la situación sanitaria de la provincia de Santa Cruz, declarada libre de la enfermedad en 2023.
La enfermedad se transmite principalmente por contacto directo entre animales y tiene su mayor incidencia en otoño e invierno. Por ello, el SENASA, junto con la COPROSA, hace un llamado urgente a los productores para reforzar la vigilancia:
Revisaciones periódicas: Es crucial realizar revisiones frecuentes de las majadas, observando a distancia y buscando comportamientos inusuales, como rascado o molestia.
Signos típicos: Los signos más frecuentes incluyen caída de lana, prurito intenso, formación de costras extensas y piel «acartonada» (endurecida) en zonas sensibles. En casos avanzados, se puede detectar el «granito», una vesícula que tiñe la piel de tono verdoso-azulado.
Obligación sanitaria: Ante la sospecha o confirmación, la denuncia es obligatoria e inmediata al SENASA para coordinar el tratamiento.
El protocolo oficial establece que el tratamiento debe abarcar el 100% de la majada, siendo el baño por inmersión —supervisado por un veterinario— el método más efectivo para su erradicación, dado que los inyectables no garantizan eficacia plena.

