Un menor de edad le contó a su maestra que sufría violencia junto a su mamá y terminó revelando un infierno doméstico en la Comarca Andina. El relato permitió un allanamiento donde hallaron un rifle, balines y hasta plantines de cannabis. El padre quedó con una perimetral y la causa ahora también pasó a la Justicia Federal.
Un caso que mezcla violencia intrafamiliar, drogas y la valentía de un chico salió a la luz en la Comarca Andina. Todo comenzó cuando un niño se animó a confesarle a su docente y a la directora de su escuela que tanto él como su madre eran víctimas de violencia física y psicológica ejercida por su propio padre. Entre las amenazas, el menor relató que el hombre usaba un rifle para intimidarlos.
Allanamiento y hallazgo inesperado
La denuncia fue canalizada a través del Servicio de Protección de Derechos, que alertó a la Fiscalía sobre la gravedad de la situación. Con esa información, se ordenó un allanamiento urgente en la vivienda, además de la requisa del vehículo y del imputado.
En el procedimiento, llevado adelante por personal de la Comisaría de El Hoyo, Policía Científica, la División de Drogas Peligrosas y el G.R.I.M., se secuestró un rifle de aire comprimido y municiones. Pero la sorpresa llegó cuando los investigadores también encontraron varios plantines de cannabis, semillas y sustancia lista para consumo.
Violencia familiar y narcotráfico: dos causas en paralelo
El hallazgo de la marihuana obligó a dar intervención inmediata a la Justicia Federal por una posible infracción a la Ley de Drogas. Así, lo que empezó como una causa por violencia intrafamiliar ahora suma un expediente por narcotráfico.
En paralelo, el hombre recibió una medida cautelar: no podrá acercarse ni tener contacto con su pareja ni con sus hijos por 30 días, buscando garantizar su seguridad.

