La sesión que culminó con la media sanción de la reforma a la Ley de Glaciares estuvo marcada por incidentes dentro y fuera del Congreso.
Antes del inicio del debate se produjeron disturbios en las inmediaciones del Parlamento, donde activistas de Greenpeace fueron detenidos tras intentar ingresar al edificio. En ese contexto, también se registraron momentos de tensión con la prensa durante la cobertura de los hechos.
En el recinto, el oficialismo consiguió los votos necesarios para avanzar con el proyecto que redefine las áreas protegidas del ambiente periglacial. La iniciativa mantiene la prohibición de actividades extractivas en glaciares, pero habilita su desarrollo en determinadas zonas periglaciares que no cumplan función hídrica.
La reforma propone además la elaboración de un inventario técnico nacional que permita identificar y clasificar estas formaciones, tarea que quedará en manos del IANIGLA.
Con media sanción obtenida, el debate se trasladará ahora a la Cámara de Diputados, donde se anticipa una discusión intensa.
Fuente: NA

