Lo que debía ser una jornada de celebración familiar terminó en drama en la localidad misionera de Guaraní. Durante la tarde de Navidad, un niño de apenas 7 años sufrió una grave herida en el rostro mientras manipulaba un rifle de aire comprimido en el interior de su vivienda.
El traslado y el cuadro médico
Inmediatamente después del incidente, el menor fue asistido por sus familiares y trasladado al Hospital Samic de Oberá. Sin embargo, tras una evaluación inicial de los especialistas, se determinó que la lesión ocular revestía una complejidad mayor a la esperada.
Ante el riesgo de pérdida de visión o complicaciones neurológicas, los médicos ordenaron su derivación inmediata a un centro de alta complejidad en la ciudad de Posadas. Hasta el momento, el paciente permanece bajo observación estricta y el pronóstico es reservado, a la espera de un nuevo parte médico oficial.
La investigación policial
Efectivos de la fuerza provincial se hicieron presentes en el domicilio para realizar las pericias correspondientes. En el lugar, la policía procedió al secuestro de los siguientes elementos:
Un rifle de aire comprimido calibre 5,5 milímetros.
Un estuche que contenía 21 balines de plomo.
Bajo la lupa judicial
La Justicia busca esclarecer cómo un niño de tan corta edad tuvo acceso a un arma de estas características. Según fuentes locales citadas por el diario El Territorio, la causa se centra en determinar si existió negligencia o falta de cuidado por parte de los adultos responsables en la vivienda.
Por ahora, no hay imputaciones formales, pero se espera que las autoridades tomen testimonios al entorno familiar en las próximas horas para reconstruir la secuencia exacta del accidente.
Dato Clave: Los rifles de aire comprimido calibre 5,5 mm, aunque de venta libre, poseen una potencia suficiente para causar lesiones irreversibles o incluso la muerte si se disparan a corta distancia.

