Un indignante caso de abigeato mantiene en vilo a los vecinos y productores rurales de la zona. Lo que comenzó como la desesperada denuncia de un criador local por la desaparición de su potranca de apenas ocho meses, dio un giro dramático en las últimas horas tras un sorpresivo operativo policial que incluyó el hallazgo de restos óseos y el secuestro de cargamentos de carne bajo sospecha.
El rastro del delito
La investigación, liderada por el personal de la Comisaría de Corcovado, se activó de inmediato tras la denuncia del productor. El primer indicio de lo peor llegó poco después: los uniformados localizaron restos del animal en un sector descampado cercano a la localidad, confirmando que la potranca había sido faenada clandestinamente.
El hallazgo de los restos en la periferia del pueblo encendió las alarmas y aceleró los tiempos de la justicia.
Allanamiento y secuestro en el ingreso al pueblo
Con las pruebas sobre la mesa, la policía obtuvo una orden de la justicia y lanzó un allanamiento relámpago en una vivienda ubicada estratégicamente en el ingreso a Corcovado. El resultado del procedimiento fue contundente:
Secuestro de evidencia: Se incautaron diversos cortes de carne fresca que no pudieron ser justificados.
Medidas de bioseguridad: El cargamento quedó bajo custodia por su presunto origen ilícito.
La ciencia tiene la última palabra
El destino de la causa ahora depende de la tecnología forense. Las muestras de la carne secuestrada en la vivienda serán sometidas a pericias comparativas de ADN con los restos hallados en el campo. El objetivo es científico y letal para los sospechosos: demostrar de manera irrefutable si esa carne pertenece a la potranca robada.
Los resultados de estos análisis bioquímicos serán incorporados de inmediato al legajo de investigación que ya tramita ante el Ministerio Público Fiscal. Mientras tanto, la policía continúa con las líneas de investigación para identificar a todos los eslabones de la cadena de responsabilidades en este violento golpe al sector rural.

