La madrugada en Esquel se vio sacudida por un hecho de extrema violencia que mantiene en vilo a los vecinos del barrio Ceferino. Alrededor de las 6 de la mañana, lo que parecía ser una jornada tranquila de sábado se transformó en una escena de criminalística cuando el centro de monitoreo divisó a un hombre tendido en la vía pública. Al llegar al lugar, los efectivos policiales se encontraron con un cuadro dramático: un vecino mayor de edad presentaba signos de una agresión feroz, con el rostro desfigurado por los golpes y heridas profundas en el abdomen que habrían sido provocadas por un arma blanca.
La gravedad de las lesiones obligó a un traslado de urgencia al hospital local, donde el equipo médico trabajó contra reloj en el quirófano para intentar salvarlo. Según el último reporte brindado por la comisario mayor Carolina Pauli, segunda jefa de la Unidad Regional, el paciente salió de la cirugía pero su estado sigue siendo crítico. Actualmente permanece en la unidad de terapia intensiva bajo pronóstico reservado, mientras las próximas horas de evolución serán determinantes para su supervivencia.
En la calle, la incertidumbre es total. A pesar del despliegue policial y la intervención de la División de Investigaciones y Criminalística, el autor del ataque sigue prófugo. Los investigadores están «peinando» la zona en busca de testigos y analizando minuciosamente cada cuadro de las cámaras de seguridad para reconstruir los últimos movimientos de la víctima y dar con el agresor. Aunque todavía no hay detenidos, desde la fuerza aseguran que las tareas de campo están avanzadas y no descartan novedades inminentes en una causa que, por ahora, navega entre el silencio del barrio y la violencia de un ataque que casi termina en tragedia.

