El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, quedó nuevamente en el centro de la polémica tras difundir un video en el que se lo ve grabándose mientras conduce. La conducta, además de imprudente, constituye una falta gravísima según la Ley Nacional de Tránsito 24.449, que en sus artículos 48 y 77 inciso 2 prohíbe de forma expresa el uso de celulares o dispositivos que generen distracción al manejar.
Una infracción que eleva el riesgo vial
El marco legal no deja lugar a dudas: conducir utilizando un celular o cámara está prohibido porque desvía la atención visual, manual y cognitiva del camino. El video difundido muestra al propio Torres mirando a cámara mientras maneja, un detalle que agrava la falta al multiplicar la posibilidad de accidentes.
Según la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), las distracciones al volante se encuentran entre las principales causas de siniestros en Argentina, junto con el exceso de velocidad y el consumo de alcohol.
El mal ejemplo de un dirigente
El episodio adquiere mayor relevancia al tratarse del máximo representante político de la provincia. Desde diferentes ámbitos se cuestiona que Torres, en lugar de transmitir un mensaje de prevención y responsabilidad, haya protagonizado una conducta contraria a lo que el propio Estado busca desalentar.
En un contexto donde Chubut registra altos índices de accidentes viales, especialistas remarcan la importancia de que los funcionarios sean los primeros en respetar las normas para no dar un ejemplo negativo a la ciudadanía.
Posibles sanciones
De tratarse de un conductor común, la infracción debería ser sancionada por la ANSV o la autoridad provincial de tránsito, con consecuencias que incluyen:
Multas económicas elevadas.
Descuento de puntos en la licencia de conducir.
Inhabilitaciones temporales en caso de reincidencia.
Por ahora, no hubo un pronunciamiento oficial sobre si Torres enfrentará alguna sanción. Sin embargo, en redes sociales y en la opinión pública crece la pregunta: ¿recibirá el mismo castigo que cualquier ciudadano?
Un debate que vuelve a la agenda
Este episodio no solo cuestiona la conducta del gobernador, sino que también reabre el debate sobre la responsabilidad institucional y la seguridad vial en la Patagonia. Organizaciones civiles y referentes del área recuerdan que los malos hábitos al volante replican conductas en la sociedad y que el desafío es profundizar las políticas públicas de prevención.
En tiempos donde cada gesto de los dirigentes se amplifica en redes sociales, la imprudencia de Torres no pasa inadvertida y deja una incómoda pregunta abierta: ¿quién controla a los que deben dar el ejemplo?

