El caso de Guadalupe Lucero, que mantiene en vilo al país desde 2021, suma un capítulo inquietante: el abuelo paterno de la niña vuelve a quedar bajo la lupa por denuncias de abuso sexual que, según la querella, no fueron investigadas como correspondía.
La abogada Soledad Poma de Otaegui reveló que el hombre reconoció en su declaración inicial que tenía una causa en su contra por un presunto abuso a una menor. Sin embargo, esa línea no avanzó dentro de la investigación por la desaparición.
“Deja una incertidumbre enorme”, advirtió la letrada, que este lunes pedirá formalmente que se reactive y profundice esa pista.
Además, señaló que existen otros señalamientos por hechos similares, incluyendo uno que involucra a una menor con discapacidad.
A esto se suman cuestionamientos por posibles fallas en el inicio de la causa: peritajes tardíos, registros telefónicos analizados fuera de tiempo y oportunidades investigativas que —según la querella— ya no se pueden recuperar.
Mientras pasan los años sin respuestas, la familia insiste en que cada dato omitido puede haber sido clave en la búsqueda de Guadalupe.
Fuente: NA

