Este miércoles, el Cuartel de Bomberos Voluntarios de Esquel despidió con orgullo a una comitiva de ocho integrantes que ya viaja con destino a Bernal, provincia de Buenos Aires. El objetivo del viaje es doble: cumplir con un acto protocolar de hermandad entre cuarteles y, fundamentalmente, sumergirse en jornadas de capacitación de alto nivel.
Entrenamiento en la «cancha» Lo más valioso de esta experiencia es que los voluntarios de Esquel no solo irán a clases teóricas. Durante su estadía, participarán en entrenamientos sobre intervenciones reales, lo que les permitirá sumar «horas de vuelo» en situaciones de emergencia complejas.
Esta experiencia práctica es clave para que, al regresar, puedan aplicar nuevas tácticas y conocimientos en los operativos que enfrentan día a día en nuestra cordillera.
El motor del viaje: el apoyo de la gente Desde la institución fueron claros al señalar que este crecimiento profesional no es un logro aislado. «Queremos destacar que todo esto es posible gracias al acompañamiento permanente de la comunidad«, expresaron desde el cuartel.
Es el aporte diario y la colaboración de los vecinos lo que permite que el equipo de Esquel se mantenga actualizado y equipado, demostrando que la seguridad de la ciudad se construye en conjunto.

