El paro nacional de médicos de cabecera de PAMI por 72 horas ya impacta en la atención de miles de jubilados en todo el país. La medida responde al rechazo de un nuevo sistema de pagos que, según los profesionales, pone en riesgo tanto sus ingresos como la calidad del servicio.
El principal cambio es la implementación de una cápita fija de $2.100 por afiliado mensual, lo que reemplaza el esquema anterior que también contemplaba pagos por consultas realizadas.
En la práctica, esto significa que los médicos cobrarán lo mismo independientemente de la cantidad de veces que atiendan a un paciente, lo que genera preocupación por una posible sobrecarga del sistema.
Durante el paro, los profesionales informaron a sus pacientes que:
- Se reprogramarán turnos.
- Las derivaciones a especialistas se harán solo en consultas presenciales.
- Las recetas también serán presenciales, salvo en casos crónicos.
Desde los gremios advierten que, para sostener un ingreso básico, un médico debería atender un volumen de pacientes muy elevado, lo que consideran inviable.
Mientras tanto, el conflicto sigue escalando y podría derivar en medidas más duras si no hay acuerdo con las autoridades.
Fuente: NA

