Tras los incendios que azotaron la Comarca Andina en 2025, resurge el debate sobre la «limpieza» de tierras para el mercado de lujo. Denuncian un aceitado mecanismo que involucra capitales extranjeros, sociedades pantalla y la complicidad estatal en zonas de alto valor ambiental.
Los incendios forestales en la Patagonia ya no se leen solo como tragedias ambientales, sino como el primer paso de un millonario engranaje comercial. En localidades como El Bolsón, Lago Puelo y El Hoyo, las cenizas aún están calientes cuando comienzan a aparecer las primeras publicaciones en portales inmobiliarios. El fenómeno, denunciado históricamente por vecinos y organizaciones ambientales, apunta a un circuito de especulación que transforma tierras fiscales incendiadas en exclusivos desarrollos turísticos o proyectos «premium».
El «Manual» de la especulación territorial
Según especialistas y asambleas locales, el proceso sigue una secuencia lógica y repetitiva:
Ocupación Precaria: Se otorgan permisos de pastoreo o cesiones sobre tierras fiscales a pobladores locales.
El Factor Fuego: Tras los incendios, se aceleran procesos administrativos de subdivisión y apertura de caminos en áreas de bosque nativo.
Desembarco de Capitales: Intermediarios, fideicomisos o sociedades anónimas adquieren las tierras a precios bajos para revenderlas a valores millonarios.
Inmobiliarias de renombre ya ofrecen lotes en zonas afectadas bajo conceptos de «inversión sustentable» o «potencial de valorización», aprovechando la cercanía con centros turísticos y el despeje de vegetación que dejó el fuego.
Capitales extranjeros y la Ley de Tierras
El debate escaló a nivel nacional con la aparición de actores de peso. Mientras el magnate británico Joe Lewis sigue siendo el símbolo de la concentración territorial en Lago Escondido, nuevos nombres se suman a la lista.
Un caso reciente que generó impacto es el de un ex polista vinculado a la compra de cerca de 20.000 hectáreas con fondos provenientes de Emiratos Árabes Unidos. La justicia investiga si estas operaciones, que involucran también a figuras del sector energético nacional, utilizaron sociedades pantalla para esquivar la Ley de Tierras Rurales y las restricciones en zonas de frontera.
«Existe una pasividad deliberada frente a mecanismos de concentración que funcionan hace años», sostienen organizaciones territoriales.
Críticas a la gestión política
Las miradas apuntan directamente a los gobernadores de la región. En Río Negro, la administración de Alberto Weretilneck enfrenta cuestionamientos por la falta de auditorías sobre tierras fiscales y la ausencia de controles efectivos sobre compradores extranjeros. Denuncian que el Estado provincial ha permitido, por omisión o habilitación directa, que nacientes de agua y áreas protegidas terminen integradas a estructuras societarias privadas.
En simultáneo, el escenario nacional suma tensión. Las propuestas de flexibilización o derogación de la Ley de Tierras impulsadas por el gobierno de Javier Milei son vistas por los sectores ambientales como la «puerta de entrada» definitiva a una extranjerización masiva de la Patagonia.
Un paisaje que cambia de color
Mientras las familias que perdieron todo en los incendios de 2025 luchan por reconstruir sus vidas, el mercado inmobiliario no descansa. Donde antes había bosque nativo, hoy crecen carteles de venta y proyectos de complejos exclusivos. La sospecha de que el fuego es utilizado como un acelerador inmobiliario se instala con más fuerza que nunca en una región donde la hectárea parece valer más cuanto menos árboles tiene.
Fuente: Basado en informes de Página 12.

