Un hombre acusado de perseguir y hostigar a su expareja seguirá en prisión preventiva en Esquel, tras un rápido avance de la causa judicial que en menos de un mes ya tiene acusación formal.
Según la investigación de la fiscal Débora Barrionuevo, el imputado protagonizó al menos tres episodios de violación de domicilio y desobediencia a una orden judicial que le prohibía acercarse a la víctima. El primero ocurrió en febrero, cuando ingresó sin autorización a la vivienda. El segundo fue el 22 de marzo por la mañana, repitiendo la conducta. Ese mismo día, por la noche, volvió a irrumpir en el domicilio.
En ese último hecho, la policía logró detenerlo en flagrancia gracias a los patrullajes reforzados tras una denuncia previa. Los efectivos llegaron rápidamente y lo encontraron dentro de la casa, pese a tener una orden de exclusión vigente.
Durante la audiencia, la fiscalía sostuvo que el acusado ignoró sistemáticamente las medidas judiciales. Además, informes técnicos señalaron que la víctima vive con miedo constante.
El juez resolvió que continúe detenido hasta el 23 de mayo o hasta la audiencia preliminar. La causa avanza hacia juicio por violación de domicilio y desobediencia reiterada.

