Matías Joel Vargas Anríquez había obtenido el beneficio penitenciario a fines de 2025, pero en menos de seis meses cometió seis nuevos hechos delictivos. La Justicia le revocó el beneficio y aplicó la unificación aritmética de sus penas.
Una seguidilla de hechos delictivos cometidos a pocas semanas de haber salido de prisión le costó caro a Matías Joel Vargas Anríquez. En una audiencia de ejecución penal, la Justicia resolvió revocarle de manera definitiva la libertad condicional y unificar sus condenas en una pena global de ocho años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo.
El imputado había egresado de la unidad penitenciaria el 3 de noviembre de 2025 para gozar del beneficio de libertad condicional, tras una sentencia inicial de cinco años de prisión dictada en agosto de 2022. Sin embargo, su conducta extramuros duró poco: apenas un mes después de salir, inició una cadena de seis delitos acreditados entre diciembre de 2025 y junio de 2026.
El raid delictivo comenzó el 9 de diciembre de 2025 y sumó nuevos episodios los días 18 de enero, 13 de febrero, 18 de mayo, 6 de junio y 10 de junio de 2026. Esta saga motivó la apertura de un nuevo expediente judicial que derivó, el pasado 26 de agosto de 2026, en un juicio abreviado donde resultó condenado a tres años y seis meses de cárcel por los delitos de robo, estafa y amenazas.
Ante la contundencia de las pruebas y la reincidencia, la funcionaria de fiscalía Sofía Torres fundamentó el pedido de revocación en el Artículo 15 del Código Penal y la Ley 24.660 de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad, los cuales establecen de forma taxativa la pérdida automática del beneficio ante la comisión de nuevos ilícitos.
Suma matemática de la pena
El aspecto técnico central de la resolución radicó en la unificación del castigo. Aplicando el criterio de suma aritmética establecido en el Artículo 58 del Código Penal (reformado por la Ley 27.785), el tribunal combinó de manera estricta la primera sanción de 5 años con la segunda de 3 años y 6 meses.
De esta manera, Vargas Anríquez deberá cumplir la totalidad de los 8 años y 6 meses tras las rejas, sin posibilidad de computar nuevos atenuantes por reincidencia.

