El Hospital Rural de Lago Puelo ha entrado en una fase crítica de atención debido a una medida de retención de servicios que altera por completo el funcionamiento habitual del centro sanitario. Ante la falta de respuestas a reclamos históricos, los trabajadores han decidido blindar el esquema de atención, eliminando las consultas espontáneas y limitando la operatividad exclusivamente a turnos programados. Esta situación deja a la guardia médica en un estado de servicios mínimos, quedando reservada únicamente para emergencias y urgencias de vida o muerte, tanto en medicina general como en pediatría.
La crisis asistencial ha escalado al plano social con una convocatoria de protesta contundente para este miércoles 6 de mayo al mediodía. Bajo la consigna de una unión multisectorial, trabajadores de la salud, docentes y jubilados se concentrarán frente a las puertas del nosocomio para visibilizar un sistema que denuncian como precarizado. Entre los puntos más urgentes del reclamo se destacan la necesidad de una recomposición salarial, el pago de deudas acumuladas, el incremento en el valor de las horas de guardia y el fin de la inestabilidad laboral para el personal que sostiene la salud pública en la región.
El impacto para los vecinos es inmediato y severo: trámites cotidianos como la renovación de recetas, controles de rutina o la emisión de certificados médicos han quedado suspendidos fuera del sistema de turnos previos. Las autoridades hospitalarias informaron que cualquier cuadro que no revista gravedad inmediata será reprogramado, solicitando a la comunidad extremar la paciencia mientras dure el conflicto. La jornada de hoy se perfila como un termómetro social clave, donde el grito por mejoras laborales busca eco en una población que, a pesar de las demoras, es convocada a acompañar el reclamo por un sistema de salud digno para toda la comarca.
Con información de Red 43

