La falta de lluvias, la ausencia de nieve y el aumento del consumo ponen a Esquel frente a uno de los escenarios hídricos más complejos de los últimos años. Así lo confirmó el jefe de Servicios Sanitarios de la Cooperativa 16 de Octubre, Mauricio Mateos, quien calificó la situación como “muy crítica”.
Pese a que octubre fue el único mes que alcanzó el promedio normal de precipitaciones, la ciudad continúa muy lejos de recuperar los niveles históricos:
“Estamos en un 50% de lo que debería haber llovido en todo el año”, alertó el funcionario.
El factor más preocupante es la ausencia de nieve en el cordón Esquel, principal reserva natural de agua para la temporada estival. “Mirás el cordón y no hay nada. Esa es la reserva que deberíamos tener para afrontar el verano”, advirtió.
Caudales de verano en pleno noviembre
Antes de las últimas lluvias, el arroyo Esquel registraba niveles de enero seco, una postal que anticipa lo que puede venir si el calor se sostiene. Mateos explicó que los últimos días cálidos expusieron un problema adicional:
el consumo excesivo.
Hubo reportes de llenado de piletas y riego intensivo, incluso en calles de tierra.
“Llegamos a ver gente regando calles. Entendemos el polvo, pero el agua potable no es para ese fin”, remarcó.
El incremento del consumo generó bajas de presión en zonas altas, aunque por ahora las cisternas se recuperaron por las noches.
Pronóstico: cálido, seco y con posibles restricciones
Técnicos de la Cooperativa y el municipio mantuvieron reuniones con el Servicio Meteorológico, que fue contundente: el verano será cálido y con pocas lluvias.
Por ese motivo ya se trabaja en una ordenanza de emergencia hídrica que contempla:
Mayor control y sanciones por derroche
Restricción de riego al mínimo indispensable
Posibles cortes sectorizados
Eventual prohibición de riego de césped con agua potable
“No hay otra fuente cercana de agua para incorporar rápidamente. La sequía es regional”, remarcó Mateos.
Obras en La Buitrera: avances, pero con ritmo lento
En paralelo continúa la obra de la nueva captación de agua en La Buitrera, que prevé una cisterna de 3.000 m³. Si bien la Cooperativa supervisa el proyecto, los tiempos no acompañan:
los avances son más lentos de lo que la temporada exige.
El proyecto, planificado para dos años, avanza condicionado por la situación económica de la empresa constructora.
Un verano que exigirá cambios de hábito
Aunque la escasez es un problema climático, la solución —al menos en parte— dependerá del manejo ciudadano del recurso. El mensaje es claro: cada litro cuenta.
Esquel se prepara para un verano distinto, donde el agua dejará de ser un recurso cotidiano para convertirse en una prioridad y un desafío para toda la región cordillerana.
Fuente: Canal 4 de Esquel

