La decisión absolutoria en la causa Fútbol para Todos se sustentó en un punto central: para el Tribunal Oral Federal 1, no existió una acusación fiscal válida ni evidencia que permitiera reconstruir un delito.
Documentación contable, pericias, informes técnicos y testimonios fueron incorporados durante las audiencias, pero ninguno acreditó un desvío de fondos, una maniobra paralela o un perjuicio comprobable al Estado.
Las defensas destacaron desde el inicio del debate que, una vez que los recursos eran transferidos a la AFA como pago por derechos televisivos, estos dejaban de ser fondos públicos, punto que fue reconocido en sede judicial.
El tribunal concluyó que el alegato fiscal no cumplió con los mínimos de motivación exigidos, lo declaró nulo y absolvió a los catorce imputados, al considerar que no puede dictarse condena sin imputación formal adecuadamente fundada.
Fuente: Infobae

