La decisión del gobernador de elevar el impuesto al 9% convierte a la provincia en una de las más caras para acceder a préstamos, con un encarecimiento superior al 150%.
En Esquel y la cordillera, donde las PYMES y los emprendimientos dependen del financiamiento para sostener la producción turística, agropecuaria y comercial, la medida genera alerta.
ABA y ADEBA remarcaron que con esta suba Chubut se ubica segunda en el ranking nacional de carga impositiva sobre la banca. El contraste es fuerte con provincias que buscan incentivar la producción con tasas más bajas.
Menos crédito significa menos inversión y menos desarrollo. Un camino que preocupa en una región que necesita dinamizar su economía.

