En medio de la emergencia ambiental que atraviesa la Patagonia por los incendios forestales, un autobomba fundamental para reforzar el combate del fuego permanece detenido en la Aduana de Zárate. El vehículo, adquirido en Francia por los Bomberos Voluntarios de Chubut, no puede ser retirado ni trasladado al sur del país debido a la falta de recursos económicos para afrontar los costos aduaneros y logísticos.
La situación se vuelve especialmente crítica si se tiene en cuenta que en Chubut ya se perdieron unas 45 mil hectáreas de bosque nativo a causa del avance de las llamas. En ese contexto, cada recurso operativo resulta vital, y la ausencia de este autobomba impacta directamente en la capacidad de respuesta ante los focos ígneos que afectan a distintas zonas de la región.
El tema tomó estado público tras las declaraciones de Alfredo Roa, representante de Bomberos Voluntarios de Chubut, quien explicó en una entrevista televisiva que el principal obstáculo no es técnico ni burocrático, sino estrictamente económico. Según detalló, solo los costos aduaneros ascienden a 3,2 millones de pesos, una cifra que supera ampliamente lo reunido hasta ahora mediante una campaña solidaria, que apenas logró recaudar poco más de 1,2 millones.
A ese monto se suman otros gastos indispensables, como el seguro del vehículo y su traslado desde Zárate hasta Chubut. Esa logística puede realizarse mediante carretón o por sus propios medios, pero en ambos casos implica erogaciones importantes en combustible, organización y personal. Mientras esos fondos no estén disponibles, el autobomba continuará inmovilizado. “El problema central es el dinero”, sintetizó Roa al describir el escenario actual.
La falta de recursos contrasta con los anuncios recientes del Gobierno nacional sobre la asignación de un presupuesto millonario destinado a equipar cuarteles de bomberos y brigadistas. Consultado al respecto, el dirigente fue contundente: hasta el momento, los Bomberos Voluntarios de Chubut no recibieron ninguna transferencia. “Se habla de esos fondos, pero en nuestra cuenta no hay nada”, afirmó.
En un contexto donde el fuego avanza y los recursos resultan insuficientes, la imagen de un autobomba detenido en Aduana se transforma en un símbolo incómodo de la crisis. No se trata solo de una emergencia ambiental, sino también de las dificultades estructurales que enfrentan las instituciones que están en la primera línea del combate contra los incendios, a la espera de respuestas concretas que, por ahora, no llegan.

