Las condiciones climáticas continúan afectando la circulación en distintos puntos de la cordillera chubutense. En el primer parte del Plan Invernal, Vialidad Nacional informó que las rutas nacionales permanecen habilitadas, aunque presentan sectores con lluvia, nieve, barro, neblina y baja visibilidad.
Los equipos viales trabajan desde las primeras horas del día en el despeje de nieve, distribución de sal y mantenimiento de la calzada.
Cómo están las rutas de la zona cordillerana
En la Ruta Nacional 259, entre el empalme con la Ruta 40 y Esquel, la calzada está mojada por la lluvia, con agua acumulada en algunos sectores. También se reportan banquinas con barro, neblina, viento y presencia de animales sueltos.
La misma situación se registra entre Esquel y Trevelin, donde la ruta continúa habilitada, aunque Vialidad recomendó reducir la velocidad y conducir con precaución por la calzada mojada.
En el tramo Trevelin – Paso Futaleufú (límite con Chile), la calzada de ripio presenta barro en distintos sectores, además de lloviznas, neblina y maquinaria vial trabajando.
Precaución en la Ruta 40
La Ruta Nacional 40 también presenta complicaciones en varios sectores de la cordillera.
Entre Tecka y el empalme con la Ruta 259, así como entre el empalme y el acceso a Cholila, la calzada permanece húmeda o mojada por la lluvia, con barro en banquinas, sectores deformados y neblina.
Más al sur, entre el empalme con la Ruta 26 y Gobernador Costa, se registran sectores con nieve sobre la calzada, barro y deformaciones, por lo que Vialidad pidió circular con extrema precaución.
También hay nieve en la Ruta 260
Otro de los tramos más comprometidos es la Ruta Nacional 260, entre el empalme con la Ruta 40 y el límite con Chile, donde hay nieve y barro sobre la calzada, además de sectores en obra entre los kilómetros 59 y 82. En ese sector trabajan equipos despejando nieve y distribuyendo sal.
Desde Vialidad Nacional recomendaron consultar el estado actualizado de las rutas antes de emprender un viaje, respetar la señalización, disminuir la velocidad y aumentar la distancia de frenado, especialmente en las zonas donde continúan las precipitaciones y las tareas del operativo invernal.

