La zona cordillerana vive un 23 de enero a pleno sol. Tras una mañana fresca y despejada, el termómetro en Esquel inició un ascenso paulatino que promete una tarde cálida, ideal para disfrutar de los espejos de agua y los senderos de la región, aunque con precauciones necesarias debido a la intensidad del sol de montaña.
Cerca de las 11:00, la temperatura ya se ubicaba en los 19°C, y se espera que el pico máximo llegue a los 26°C promediando las 17:00. Si bien aparecerán algunas «nubes y claros» después del mediodía, estas no serán suficientes para aplacar la fuerza de los rayos solares.
El sol de montaña: un riesgo invisible
El dato central para residentes y turistas es el Índice UV, que trepará a nivel 10 (Muy Alto/Extremo) entre las 13:00 y las 15:00. En ciudades de altura como Esquel, la radiación suele ser más directa, por lo que las autoridades de salud recomiendan:
Uso estricto de protector solar: Se sugieren factores entre 25 y 50 FPS.
Accesorios de protección: Uso de gorros y lentes de sol con filtro UV.
Hidratación: Especial cuidado con los niños y adultos mayores en actividades al aire libre.
Tarde con brisa y noche fresca
A partir de las 17:00, el viento comenzará a soplar desde el sudoeste con ráfagas que podrían alcanzar los 38 km/h, aumentando levemente hacia la noche hasta los 41 km/h. Este movimiento de aire generará un descenso térmico marcado una vez que el sol se oculte, bajando a los 17°C cerca de las 23:00.
La jornada cerrará con un cielo totalmente despejado, anticipando una noche fresca y tranquila en toda la comarca andina.

