El material audiovisual muestra el momento exacto del tiroteo dentro de la vivienda. En Tribunales, la imputación contra el prófugo Franco Alí González se suspendió tras un feroz cruce entre el fiscal y el defensor por su estado de salud.
La causa por el brutal asesinato de Elías «Turco» Miguel, el querido dueño de una distribuidora local acribillado el pasado domingo durante un asalto en su vivienda, sumó un capítulo de altísimo impacto. La difusión, a través de Silvina Cabrera, de un impactante video que registra el minuto a minuto del ataque dentro de la propiedad terminó por sacudir a la opinión pública, exponiendo de manera explícita la violencia con la que actuaron los delincuentes.
El documento audiovisual, que ya se encuentra en manos de los investigadores, se convirtió en una pieza central del caso justo cuando los pasillos de los Tribunales de Bariloche se transformaban en el escenario de un durísimo enfrentamiento legal. Bajo un imponente operativo de seguridad, Juan Bonnefoi y el prófugo chubutense Franco Alí González llegaron para afrontar la formulación de cargos. Sin embargo, mientras el proceso avanzó formalmente contra Bonnefoi, el juez de Garantías Juan Pablo Laurence resolvió suspender la audiencia de Alí González tras cuestionamientos sobre su lucidez.
El video clave y el historial del prófugo
Las imágenes compartidas por Cabrera registran con brutal nitidez el enfrentamiento armado. En la filmación se observa cómo los asaltantes irrumpen en la casa y son recibidos a tiros por el comerciante. Las cámaras captan el instante preciso en que uno de los ladrones —quien la investigación señala como Alí González— recibe un impacto de bala en el rostro. Segundos después, según la hipótesis fiscal, el segundo delincuente, Juan Bonnefoi, efectúa los disparos mortales que terminaron con la vida del comerciante de manera casi instantánea.
Alí González, herido de gravedad, fue detenido esa misma noche al ingresar a la guardia del Hospital Zonal Ramón Carrillo. Sobre él pesaba un pedido de captura activo de la Justicia de Chubut: en febrero de este año había violado el beneficio de salidas transitorias de la Comisaría Primera de Trelew, donde cumplía una condena por robo emanada de un tribunal de Comodoro Rivadavia.

Proceso Judicial
Los pasillos de los Tribunales de Bariloche se convirtieron este jueves en el escenario de un durísimo enfrentamiento judicial. Bajo un fuerte operativo de seguridad, Juan Bonnefoi y Franco Alí González —este último trasladado bajo estricta custodia desde el hospital— llegaron para afrontar la formulación de cargos por el brutal homicidio de Elías «Turco» Miguel, el querido dueño de una distribuidora local asesinado el pasado domingo durante un intento de robo en su vivienda.
Sin embargo, la estrategia de la Fiscalía chocó contra un muro legal. Mientras el proceso avanzó contra uno de los implicados, el juez de Garantías Juan Pablo Laurence resolvió suspender y postergar la audiencia de imputación contra Alí González, el peligroso delincuente oriundo de Trelew que se encontraba prófugo de la Justicia de Chubut tras violar sus salidas transitorias en febrero.

«Viene de asesinar, no de tomar un café»
El debate escaló a niveles de extrema rispidez cuando el defensor oficial, Ezequiel Palavecino, denunció severas irregularidades en el proceso. El abogado apuntó contra el Ministerio Público Fiscal por supuestamente obstaculizar su labor, afirmando que la Policía le impidió entrevistarse adecuadamente con su asistido en el Hospital Zonal Ramón Carrillo, donde Alí González permanece internado desde el domingo tras recibir un disparo en el rostro por parte de la víctima.
Palavecino argumentó que no contaba con un informe médico actualizado y reveló que el detenido está bajo tratamiento con morfina, lo que afectaría directamente su lucidez para comprender los cargos. Además, deslizó una grave sospecha sobre el apuro de las autoridades: “He visto el interés de políticos de altos rangos en esta causa; desconozco el apuro”.
La respuesta del fiscal jefe Martín Lozada fue implacable y encendió aún más el recinto. Al justificar las estrictas medidas de seguridad y rechazar los planteos de la defensa, Lozada lanzó con dureza:
«¿De dónde viene? ¿De hacer las compras o tomar un café? Viene de asesinar, por lo que es lógico que esté detenido y custodiado».
El representante del Ministerio Público llegó a considerar que, dadas las comodidades de su internación, el acusado se encuentra alojado en «condiciones de extremo privilegio».
Tensión procesal y peritaje forense
La acusación provocó la inmediata reacción de Palavecino, quien acusó a la Fiscalía de romper la «lealtad procesal» y de ceder ante presuntas presiones políticas que rodean al caso debido al enorme impacto social que causó el crimen del comerciante.
Frente a un escenario completamente desbordado por la animosidad entre las partes, el juez Laurence tomó las riendas de la audiencia. Tras reconocer la evidente «rispidez» del debate, el magistrado ordenó la intervención inmediata del Cuerpo de Investigación Forense. Los peritos oficiales deberán determinar de manera independiente e inapelable si Alí González está física y mentalmente apto para afrontar el proceso penal.
Como medida cautelar, Laurence extendió la detención formal del sospechoso por un plazo de 48 horas. La justicia corre contra el reloj: la audiencia de formulación de cargos deberá reanudarse de manera obligatoria antes de que venza ese límite, una vez que los médicos certifiquen si el sedante permite o no que el imputado declare.
Con información de Diario Jornada y el Chubut.

