Verónica Aldazabal escapó de la ciudad de Bariloche, en la provincia de Río Negro, con sus dos hijas luego de denunciar al abuelo paterno de las niñas por presunto abuso sexual. Según relató, la Justicia sobreseyó al acusado tras un proceso que, de acuerdo con informes incorporados a la causa, habría presentado graves irregularidades durante la evaluación de una de las menores.
La madre se trasladó a Buenos Aires y radicó una nueva denuncia en San Isidro. Allí, las niñas comenzaron a brindar testimonios y la Fiscalía especializada avanzó con medidas de protección. Una nueva Cámara Gesell se realizó esta semana y, según trascendió, ambas habrían ratificado los hechos denunciados.
Mientras la investigación penal continúa, el fuero de Familia de San Isidro se declaró incompetente y remitió el caso a Río Negro. Aldazabal apeló la decisión y pidió a la Suprema Corte bonaerense que mantenga a las menores bajo protección de la Justicia provincial.
La mujer teme que las niñas sean trasladadas nuevamente a Bariloche antes de que se resuelva la disputa de competencia. Además, solicitó que se investigue si existe alguna relación entre su denuncia y material secuestrado en allanamientos realizados en Dina Huapi por una causa vinculada a presunta distribución de material de abuso sexual infantil.
El caso quedó ahora en manos de la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires.
Fuente: Infobae

