El pequeño, de nacionalidad rusa, rodó por la montaña tras desprenderse la mochila porta-bebé en la que era trasladado. La justicia investiga a los padres por presunta negligencia y peritará el equipo de trekking.
Durante la tarde del domingo, un matrimonio de turistas rusos que recorría el Cerro Ventana vivió momentos de terror cuando, por causas que aún se intentan establecer, la mochila técnica porta-bebé se desprendió del cuerpo de la madre, provocando que su hijo de apenas 18 meses cayera al vacío.
Según el relato de los propios progenitores y testigos ocasionales, el niño se desplazó rodando unos 15 metros por la ladera del cerro. A pesar de la espectacularidad de la caída, el soporte acolchado en el que viajaba el menor actuó como escudo, amortiguando los impactos más violentos contra las rocas y el terreno irregular.
Tras el accidente, los padres, ayudados por otros excursionistas que se encontraban en la zona, cargaron al pequeño y caminaron varios kilómetros de regreso hasta la base del sendero. Allí fueron recibidos por un operativo conjunto integrado por personal de Protección Civil, Parques Nacionales y la Policía de Río Negro, quienes ya habían sido alertados del incidente.
Al momento del rescate, la criatura presentaba un sangrado nasal y múltiples escoriaciones en el rostro y el cuero cabelludo. Fue trasladado de urgencia al hospital público local, donde tras ser sometido a diversos estudios clínicos, los médicos confirmaron que se encuentra estable y fuera de peligro.
Pese al alivio por el estado de salud del bebé, el episodio derivó en una causa judicial. La Comisaría 42 inició actuaciones bajo la carátula de presunta negligencia, buscando determinar si el desprendimiento de la mochila se debió a una falla técnica del producto, a una mala colocación de los arneses o a una imprudencia de los adultos en un terreno de dificultad.
Como medida preventiva, las autoridades policiales secuestraron la mochila porta-bebé, la cual será sometida a peritajes técnicos por parte de expertos para comprobar el estado de sus hebillas y costuras. El caso ha generado un fuerte debate en la ciudad andina sobre las medidas de seguridad necesarias al realizar actividades de montaña con menores de edad.

