En medio del dolor y la vulnerabilidad de las familias que lo perdieron todo por el fuego, la localidad de Cholila se ve sacudida por un hecho repudiable. El propio intendente, Silvio Boudargham, denunció ante la Justicia a un grupo de personas que fueron sorprendidas comercializando donaciones que debían ser entregadas de forma gratuita a los afectados por los incendios.
Una maniobra desleal
El jefe comunal, quien se encontraba supervisando las tareas de asistencia, detectó que sujetos identificados como «M.R.» y «J.C.» recibían cargamentos solidarios provenientes de Bariloche con un fin puramente lucrativo. En lugar de canalizar la ayuda hacia los vecinos que sufrieron la voracidad de las llamas, los acusados habrían intentado vender los insumos.
La Policía local intervino rápidamente tras el alerta del intendente y logró interceptar un camión que transportaba 60 tanques de agua, cada uno con una capacidad de 1.200 litros. Estos elementos son vitales en la zona para la recuperación de los predios afectados por el siniestro.
La insólita justificación
Al ser interrogado por las autoridades, el chofer del vehículo ensayó una explicación que no convenció a los investigadores. Según sus palabras, solo una pequeña parte (5 o 6 tanques) eran donados, mientras que el resto se vendía a un «precio moderado» (entre $110.000 y $150.000) bajo el argumento de que no habían logrado recaudar fondos suficientes para costear el traslado como donación total.
Avance de la causa
Si bien por el momento no se han registrado detenciones, la Fiscalía de la Comarca Andina ya tomó cartas en el asunto. Las actuaciones policiales fueron elevadas para determinar el grado de responsabilidad de los involucrados en esta operación fraudulenta.
La comunidad de Cholila, que aún intenta recuperarse de la catástrofe ambiental, aguarda ahora que la justicia actúe con firmeza ante lo que consideran una «traición a la solidaridad» de quienes enviaron ayuda desde ciudades vecinas.
Imagen: Ilustrativa

