La Fiscalía pidió que sea declarado responsable por la desaparición de siete ampollas, mientras que la defensa solicitó la absolución. La decisión quedó en manos del tribunal mixto.
El juicio contra el enfermero acusado de sustraer siete ampollas de morfina del Hospital Zonal de Esquel ingresó en su etapa decisiva después de la presentación de los alegatos finales.
La Fiscalía solicitó que Marcelo Gustavo Villarroel sea declarado responsable por los hechos ocurridos entre diciembre de 2024 y enero de 2025. La defensa, por su parte, pidió su absolución al considerar que las pruebas no alcanzan para acreditar la acusación.
Según la hipótesis fiscal, el primer episodio ocurrió el 26 de diciembre de 2024, cuando desaparecieron cinco ampollas de morfina. El segundo se habría producido el 5 de enero de 2025 y comprendió otras dos unidades.
Durante el debate fueron analizadas grabaciones de las cámaras de seguridad del hospital y el mecanismo utilizado para acceder al sector donde se almacenaban los medicamentos sometidos a control.
Los fiscales sostuvieron que el acusado habría empleado una llave que no estaba autorizado a tener para abrir la caja de seguridad y retirar las ampollas.
También destacaron la importancia de la medicación sustraída, utilizada para atender a pacientes con dolores extremos y adquirida con fondos del sistema público sanitario.
La defensa cuestionó la interpretación de las imágenes y sostuvo que subsisten dudas que impiden responsabilizar penalmente al trabajador.
Finalizados los alegatos, la definición quedó en manos del tribunal mixto. Hasta el momento de esta publicación, no se informó oficialmente el veredicto.

