Investigadoras del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue detectaron la presencia de una especie exótica en los lagos Escondido y El Trébol. Su aparición en aguas patagónicas genera preocupación por el posible impacto en las cadenas alimentarias locales.
Un equipo de científicas pertenecientes al Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medio Ambiente (INIBIOMA), dependiente del CONICET y la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), confirmó un hallazgo sin precedentes: la presencia de medusas exóticas de agua dulce en ecosistemas lacustres cercanos a San Carlos de Bariloche.
Se trata de la especie Craspedacusta sowerbii, un cnidario depredador cuyo origen se remonta al río Yangtsé, en China. El descubrimiento, realizado durante una campaña de muestreo y publicado recientemente en una revista científica, marca el punto de distribución más austral registrado hasta la fecha en Argentina para esta especie invasora.
Un invasor transparente y difícil de detectar
El estudio, liderado por Sharon Allen Dohle junto a Mariana Reissig, Patricia E. García y María del Carmen Diéguez, detalla que estas medusas poseen un ciclo de vida complejo. Durante el año permanecen en una fase de pólipo (fija al fondo), pero en los meses de verano emergen en su fase libre y visible.
Los ejemplares hallados tienen un tamaño promedio de apenas 7 milímetros y son prácticamente transparentes, lo que les permite mimetizarse fácilmente en el agua. Según las mediciones realizadas en el Lago Escondido, se detectó una densidad promedio de 24 medusas por metro cúbico.
Impacto en el ecosistema
La principal preocupación de las investigadoras radica en la dieta de estas medusas, la cual se basa en el zooplancton, un eslabón fundamental en la cadena alimentaria de los lagos patagónicos. Al no contar con depredadores naturales en la zona que limiten su expansión, su presencia podría alterar el equilibrio biológico de los espejos de agua locales.
“La probabilidad de éxito de una especie que coloniza un nuevo ambiente depende de su capacidad para adaptarse y reproducirse”, advierte el informe de la UNCo, subrayando que la detección temprana es la herramienta más eficaz para el manejo de especies invasoras.
Convocatoria a la participación ciudadana
Dada la dificultad para rastrear manualmente estas poblaciones, el equipo científico ha solicitado la colaboración de la comunidad y de quienes realizan actividades recreativas en los lagos. Ante el avistamiento de estos organismos, se recomienda:
No manipularlas bruscamente.
Tomar fotografías o videos.
Enviar el registro a la cuenta de Instagram @fotolab.gesap para ayudar a ampliar el seguimiento científico.
El monitoreo continuo será clave para entender si la colonización de la Craspedacusta sowerbii es un fenómeno pasajero debido a las altas temperaturas estivales o si se ha establecido de forma permanente en la región.

