Una filtración atribuida al Pentágono reavivó la disputa por Malvinas y provocó una fuerte reacción del Gobierno argentino, que volvió a defender la soberanía sobre las islas frente al Reino Unido.
Según versiones difundidas por Reuters, Estados Unidos analizaría revisar su apoyo diplomático a reclamos europeos sobre “posesiones imperiales”, entre ellas Malvinas, en un contexto de tensiones con Londres.
Tras conocerse esa información, Javier Milei salió a respaldar el reclamo histórico argentino. “Las Malvinas fueron, son y serán argentinas”, expresó.
El canciller Pablo Quirno reforzó esa postura y sostuvo que la ocupación británica iniciada en 1833 vulneró la integridad territorial argentina. También rechazó que el referéndum de 2013 tenga validez para definir soberanía.
Desde Londres, en tanto, el gobierno de Keir Starmer reiteró que las islas seguirán bajo soberanía británica, lo que derivó en un nuevo cruce diplomático.
Quirno también denunció exploraciones petroleras en el Atlántico Sur y aseguró que violan resoluciones de Naciones Unidas.
El episodio volvió a poner Malvinas en el centro de la agenda internacional, con un nuevo escenario geopolítico que podría reabrir el debate sobre la soberanía.

