Un informe de IDESA atribuye la caída al fin de las moratorias previsionales y a la pérdida sostenida de empleo formal. Advierten que cada vez menos personas podrán acceder a una jubilación contributiva.
La cantidad de nuevas jubilaciones podría caer hasta un 35% durante 2026 en comparación con el año pasado, según un informe del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA). El estudio señala que la principal causa es el fin de las moratorias previsionales, sumado a la disminución del empleo formal en el país.
De acuerdo con los datos difundidos, en 2024 se otorgaron 105.000 jubilaciones contributivas y 320.000 beneficios mediante moratorias o la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Para este año, la proyección es de 110.000 jubilaciones contributivas y apenas 123.000 beneficios por moratoria y PUAM.
El informe sostiene que las jubilaciones para quienes cuentan con los 30 años de aportes se mantienen estables, mientras que disminuye de manera significativa la cantidad de personas que pueden acceder al sistema sin reunir esos requisitos.
Desde el vencimiento del plan de compra de aportes en marzo de 2025, quienes no alcanzan los años exigidos solo pueden acceder a la PUAM, destinada a mayores de 65 años y con un haber equivalente al 80% de la jubilación mínima.
El estudio también advierte que la pérdida de empleo registrado agrava el panorama. Según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), el empleo asalariado privado cayó un 2,1% en los últimos doce meses, con 128.600 puestos de trabajo menos, mientras que aumentó la cantidad de trabajadores inscriptos como monotributistas.
Para IDESA, este escenario reduce las posibilidades de que una mayor cantidad de trabajadores acceda en el futuro a una jubilación contributiva y plantea la necesidad de avanzar en reformas laborales, tributarias y previsionales.

