La policía de Esquel asestó un golpe al delito automotor en la región. Personal de la División Sustracción Automotores de la ciudad llevaba adelante tareas investigativas y de observación en el barrio Malvinas cuando lograron interceptar un vehículo que despertó las sospechas de los efectivos.
Se trataba de un automóvil marca Chevrolet Corsa, sobre el cual pesaba un requerimiento judicial vigente y un pedido de secuestro activo dispuesto por la Oficina Judicial de Esquel.
El operativo, que contó con la autorización del comisario inspector Emir Azocar (jefe de la dependencia), concluyó con el secuestro inmediato del rodado. El Corsa fue trasladado y quedó depositado en el Puesto Policial 627, bajo la intervención operativa de la Comisaría Seccional Segunda. Actualmente, las autoridades continúan con las diligencias de rigor para dejar el auto a plena disposición de los magistrados que lo requerían.

